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Si todavía crees que. . .
el átomo es la partícula indivisible de la materia.
- que los sentidos son cinco: vista, oído, tacto, gusto y olfato.
- que la cuarta dimensión es el tiempo.
- que el caos es desorden.
- que sólo existe un universo.
- que dos y dos son cuatro
necesitas ponerte al día en la ciencia.
YA HACE DÉCADAS QUE EL ÁTOMO SE DIVIDE
El griego Demócrito dio ese nombre a la partícula que consideró se encontraría, decía Demócrito, al dividir continuamente cualquier pedazo de materia, pues llegaría el momento en que habría una partícula que no pudiera dividirse más. El mundo moderno creyó encontrar esa partícula indivisible de la que hablaba Demócrito y la llamó átomo (incortable). Sin embargo, no tardó en descubrirse que el tal átomo era divisible. Consecuentemente, de existir el átomo de Demócrito (es decir, una partícula indivisible) no sería lo mismo que hoy llamamos átomo.
El proceso constante de subdividir el átomo ha sido exitoso. A cualquier interesado en la física le son familiares los términos neutrones, protones y electrones, que hasta hace poco servían para denominar las partículas conocidas que componían nuestro átomo. Hoy día, la física moderna tiene otra subdivisión: (1) los protones, neutrones, mesones, lambdas y otros más pueden dividirse en unidades menores y con ellas, reconstruir otras partículas; (2) los electrones, neutrinos y muones, que hasta el momento parecen indivisibles.
A estos últimos, se les ha dado el nombre colectivo de leptones. Una vez probada la anterior subdivisión, ya se comienza a especular teóricamente sobre la composición de estas partículas, hasta el momento indivisibles, en quarks y éstas en darks. En resumen, cada vez parece que nos alejamos más del átomo original.
NO SON CINCO LOS SENTIDOS. ¡SON 32!
Si crees todavía que los sentidos son cinco, no te sientas mal. En las escuelas todavía se les sigue enseñando a los estudiantes esa división simplista que en nada concuerda con la división actual. La división actual coincide en que son también cinco, pero no los sentidos, sino los tipos de sentidos y éstos son:
- los sentidos de radiación (cinco)
- los sentidos táctiles (seis)
- los sentidos químicos (cuatro)
- los sentidos mentales (dieciséis)
- los sentidos espirituales (uno). En total, 32 sentidos, aplicables a todas formas de vida.
Si te estás preguntando qué tipo de sentido puede haber en esta lista, aparte de los conocidos tradicionalmente, he aquí dos: dentro de los sentidos químicos, el sentido del apetito (hambre y urgencia de cazar, matar u obtener alimento); dentro de los sentidos mentales, el dolor, externo e interno, mental o una combinación, incluyendo el impulso y la capacidad de llorar.
EL TIEMPO NO ES... LA CUARTA DIMENSIÓN
la cuarta dimensión se puede explicar, pero es muy difícil hacerlo y más aún entender la explicación. La cuarta dimensión es otra forma de medida, la que sigue a las (1) de largo, (2) de largo y alto y (3) largo, alto y ancho.
Una vida colocada en la dimensión lineal no podría observar una forma con largo y alto. Una vida en largo y alto, no podría observar una forma en tres dimensiones. Por consiguiente, una vida, como la nuestra no podría observar ninguna forma manifestada con cuatro dimensiones. Ahora bien, si el proceso se revierte, la vida en cuatro dimensiones sí puede observar la vida en tres, dos y una dimensión, de la misma forma que nosotros observamos las dimensiones que nos preceden.
La idea de que el tiempo era la cuarta dimensión perdió solidez con la teoría de que el tiempo no es real, sino conceptual. La medida real de la cuarta dimensión no es el tiempo, sino una proyección que no podemos ver con ninguno de nuestros 32 sentidos, aunque sí podemos hacer teorías. Otro error común es llamar dimensión a lo que, en realidad, sería un universo paralelo. Las dimensiones pueden verse en forma escalonada y mirando siempre hacia los escalones anteriores. Los escalones por subir no pueden verse desde la posición anterior.
EL CAOS ES... TAN ORDENADO COMO EL ORDEN
El reino fascinante del desorden también se encuentra en reestructuración. Dentro de este campo, se encuentran dos de los fenómenos más fascinantes del universo: el azar y el caos. Después de acostumbrarse uno a ver el caos como un producto incontrolado e incontrolable de la materia, nos estamos enfrentando en la actualidad al hecho de que los movimientos caóticos no son caóticos como se pensaba.
El caos manifestado, por ejemplo, en el humo sale de un cigarrillo obedece leyes tan o más estrictas que las del orden. Las leyes del caos son extremadamente complejas y hasta el momento imposibles de predecir. Pero son leyes físicas reguladoras y exactas como cualquier otra ley física. Con el descubrimiento de que el caos no es caótico, aquéllos que han pasado años tratando de descubrir la ley de la probabilidad, han adquirido nuevo entusiasmo para tratar de predecir los números afortunados en los juegos de azar. Si el caos es regulado, también lo es el azar piensan.
El problema en ambos, caos y azar, radica en que no existe tiempo suficiente para hacer los cálculos necesarios para predecir el funcionamiento de estas leyes. Quizá se pueda conseguir con la ayuda de las supercomputadoras del futuro. Es posible que este tipo de cálculo esté íntimamente relacionado con la irregularidad de (pi, letra griega correspondiente a la p castellana que representa una constante matemática). Si se descubriera el patrón que en esta constante parece impedir la repetición ordenada de números, las consecuencias científicas serían incalculables. Por ahora, sólo podemos decir que ya no se puede hablar de caos, como lo hacíamos hace algunos años.
LOS UNIVERSOS PARALELOS
Los escritores de ciencia-ficción ni logran acercarse a la fascinante descripción que la física moderna da a los universos paralelos, descripción envuelta en una verdadera maraña de sofisticados cálculos matemáticos y especulaciones casi esotéricas. Una crudísima explicación para tratar de comprender la idea de universos paralelos es imaginarse una serie de relojes de arena, en fila sobre una mesa.
La arena en constante movimiento de cada reloj representaría un universo. Esta arena, como en el reloj, de un lado a otro a través de un agujero llamado negro a la salida y blanco a la entrada de arena. Una vez lleno un lado, ocurre una explosión que revierte el proceso. Este constante palpitar se repite en cada uno de los relojes. Actualmente se especula que existen, por lo menos, unos 12 universos compartiendo el mismo espacio con el nuestro, pero manifestándose a mayor velocidad que la luz 300 mil kilómetros por segundo o a menor velocidad de la luz 0 kilómetros por segundo estas velocidades nos impiden obviamente verlos y sentirlos. El universo delante de nosotros no se capta porque al manifestarse más rápidamente que la luz, no se ve. El que está atrás tampoco porque al ser tan lento, parecería no moverse.
DOS Y DOS PUEDEN SER 3. 9999 ó 4. 112210
¡Tan seguro como que dos y dos son cuatro! Esto no es cierto nada más que en concepto; en la realidad es imposible porque la realidad tiene un defecto eterno: la imperfección. Según el genial filósofo griego Platón, la perfección sólo existe en idea. Para que dos y dos sean cuatro, o más sencillamente dicho, "para que uno y uno sean dos" tendrían que existir dos unidades exactamente iguales. Pero como ello significaría que cada unidad tendría que tener el mismo número de átomos con el mismo peso atómico cada uno y en igual posición, eso es sencillamente imposible. Por consiguiente, uno y uno serán siempre una o más fracciones sobre cinco o un uno con fracciones hasta 444 Y las fracciones tendrían que llegar prácticamente al infinito.
La matemática es una ciencia perfecta intelectualmente, que sirve para demostrar la imperfección de la existencia. Esta imperfección no es negativa, como los pesimistas piensan. Al contrario, es lo que hace que todo continúe en movimiento y hacia la eternidad. La perfección lo paralizaría todo, así, todo lo que existe dejaría entonces instantáneamente de existir. Debemos, pues, estar muy contentos de que dos y dos no sean cuatro.
Tres lecturas importantísimas
SEVEN MYSTERIES OF LIFE
Una exploración de la ciencia y la filosofía, por Guy Murchie, publicado por Houghton, Mifflin Co. Boston. Este libro no fue producto de un ataque febril de creación. Es un compendio fascinante de estudios serios sobre la ciencia y la filosofía, que bien merecería ser un libro de texto obligatorio. El autor tardó 17 años en escribirlo, redactarlo y hacerlo revisar. En él hay una lista detallada y completa de los sentidos.
Space-Time and Beyond
por Bob Toben y Fred Alan Wolf, en conversación con físicos teoréticos, publicado por Bantam Books. (Nueva versión al día, el trabajo clásico sobre la nueva física y la conciencia expandida). No crea que porque el libro parece un libro de colorear es fácil. La lectura de una sola página puede costarle semanas para tratar de entender lo que allí se explica.
Infinity and the Mind
Infinity and the Mind, The Science and Philosophy of the Infinite: por Rudy Rücker, publicado por Bantam Books. Una excursión al universo de las paradojas hasta los mismos límites de la ciencia y el pensamiento humano.
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