|
By Ralph Rewes © 2003
DESPUÉS de varias semanas de encuentros secretos con los amigos de Édkor Armluz el extraterrestre, éste finalmente me concedió la entrevista. Oí de Édkor Armluz, visitante de un sistema planetario lejano a través de Juan, uno de sus admiradores. Al principio pensé que Juan era uno de esos arrebatados por los OVNIS. Era natural que yo pensara así. Yo siempre había sido agnóstico. Es más, me enorgullecía de serlo. Sin embargo, la insistencia de Juan me picó la curiosidad.
Empecé a prestarles mucha atención a sus complicadas historias, después de que Juan me presentara algunos de sus amigos. Debo confesar que ya estaba pensando que había algún tipo de conspiración.
Los cinco socios que componían la piñita de Juan eran personas normales y agradables, buenos tipos, jóvenes y, por encima de todo, inteligentes. De alguna forma, me los había imaginado como atolondrados, de aspecto raro, greñosos. No quiero entrar en detalles innecesarios sobre cómo fue que llegue a la entrevista con Édkor Armluz con una larga lista de preguntas. Lo que realmente cuenta y lo que quiero compartir con todos ustedes son las respuestas de Armluz. He aquí mi entrevista con el extraterrestre.
Ralph Rewes:
Sr. Armluz ¿cuánto tiempo hace que está usted en este planeta?
Sr. Armluz:
Más de cinco años. Planeo quedarme hasta el 2060. Quiero saber qué soluciones les van a dar ustedes a los caóticos y complejos problemas del presente.
Ralph Rewes:
¿Su profesión
es?
Sr. Armluz:
En mi planeta ya no hay profesiones en la forma en que ustedes lo entienden. Sin embargo, si consideramos mi hobby como una, sería antropólogo.
Ralph Rewes:
¿Qué le intriga más de los terrestres?
Sr. Armluz:
Su conducta con las plantas.
Ralph Rewes:
Yo hubiera pensado que nuestra actitud hacia el sexo.
Sr. Armluz:
No, hombre, no. Te podría (¿me permites que te tutee?) decir cosas sobre cómo es el sexo en otros planetas que ni siquiera pudieras imaginarte. Me refiero a las plantas porque la conducta de vosotros hacia ellas es increíblemente cruel. Las plantas son una forma tan benigna de vida y vosotros las coméis, las quemáis, las mutiláis, las destruís masivamente. Es más, tenéis el placer morboso de castrarlas y usar sus órganos sexuales como adornos, para ofrecérselos a los dioses, a los seres queridos y hasta a los cadáveres. Imagínate una civilización vegetal haciéndoos eso a vosotros.
¿Os gustaría ver vuestros órganos sexuales en un búcaro para el placer estético de un helecho, por ejemplo? Estáis acabando con los bosques tropicales en todo el mundo a un ritmo que si no os detenéis ya, pronto vais a estar pidiendo aire por señas.
Ralph Rewes:
Me picó la curiosidad sobre el sexo. ¿Cómo es el sexo en su planeta? Usted me parece un hombre igual que cualquier terrestre.
Sr. Armluz:
No lo soy en realidad. No tenemos machos ni hembras. Tenemos Altos y Bajos. Aunque nuestra apariencia se asemeja a los hombres, los Altos y Bajos, tenemos órganos sexuales masculinos y femeninos, pero no en la forma en que el genio de la ciencia ficción, Asímov, los describe.
Ralph Rewes:
No le entiendo bien...
Sr. Armluz:
Bien los Altos y los Bajos tiene pectorales y músculos como los hombres. En nuestra civilización, la fuerza no se iguala a la agresividad, sino a la estética. De la cintura hacia arriba, todos somos iguales a los hombres.
Las diferencias sexuales se encuentra en la posición y el número de nuestros órganos sexuales. Altos y Bajos, tenemos testículos colgantes, un pene y una vulva. Los Altos tienen los órganos sexuales colocados de arriba abajo en este orden: pene, testículos y vulva. Los Bajos los tienen en un orden diferente, de arriba hacia abajo: vulva, pene, y testículos. Cuando un Alto tiene sexo con un Bajo se alcanza los deleites de una doble penetración. Ambos preñan y pueden ser preñados para futuro desarrollo en vitro.
Ralph Rewes:
¡Fantástico! ¿Significa eso que el concepto de homosexualismo no existe entre su gente?
Sr. Armluz:
¡Qué va! El equivalente de lo que vosotros llamáis homosexualismo es cuando un Alto tiene sexo con otro Alto, o un Bajo con otro Bajo. También hay sexo anal, oral y otras variaciones, más amplias que en la Tierra.
Ralph Rewes:
Por lo que me han dicho sus amigos, el mundo suyo es mucho más avanzado que el nuestro. ¿Podría explicarme lo que piensa sobre las descripciones que hacen nuestros escritores de ciencia ficción sobre el futuro, cuán acertados están?
Sr. Armluz:
Bastante. Aunque el futuro puede tener muchas soluciones. Por ejemplo, déjame explicarte. Yo soy un admirador de Star Trek. Me encanta ver funcionar el transportador molecular. Pero, lo que tenemos nosotros es ligeramente diferente, menos dramático. Son sencillas puertas. Uno entra y ¡pan! sale en otro lugar. Curiosamente, los seres inteligentes en cualquier parte del universo no son conformistas.
En nuestro mundo, donde estas «puertas» hacen fácil el transporte de un lugar a otro, sin importar mucho la distancia, a todos nos encanta tener algún vehículo de antigüedad, como discos volantes, hasta carretones tirados por frznske. Un frznsku es un animal muy parecido a los caballos, pero más chicos.
Ralph Rewes:
¿Qué es lo que más extraño o torpe que ha encontrado en las narraciones o programas que describen una civilización avanzada, como por ejemplo Star Trek?
Sr. Armluz:
La moda, definitivamente, la moda. Vosotros raras veces os atrevéis a salir de lo convencional en la moda en películas de ciencia-ficción o programas televisivos. Siempre os vais al pasado a copiar. Raras veces creáis algo. Os vais para Grecia o Roma antigua, en el mejor de los casos. O para Átila o los vikingos, en el peor.
También lo atado que estáis a la moralidad antisexual cristiana. Dios os libres de mostrar algún tipo de experimentación sexual no aceptada en el presente. Y déjame decirte que vais a tener muchas sorpresas con el desarrollo de la cirugía y la neurocirugía que os dotará de nuevas zonas erógenas en las partes más inesperadas del cuerpo.
Ralph Rewes:
Considero que muchos aparatos y ropas que salen en la televisión y el cine son muy realistas al presentar una cultura avanzada. ¿Qué opina usted?
Sr. Armluz:
Eso tiene que ver con el material que utilizan para hacer las ropas y los aparatos. En los años cincuenta muestran computadores del 2000 que hoy son rudimentarios juguetes. Eso sucedía porque pocos se imaginaban en aquel tiempo los materiales que se iban a descubrir o inventar y que hacen lucir tan futurísticas a los computadores modernos.
No importan cuán avanzados estéis hoy día, todavía no pueden mostrar un televisor tridimensional. A mí me hizo reír muchísimo un episodio de La Nueva Generación de Star Trek (dos hombres y una mujer rescatados congelados del pasado), donde Reyker dice que la televisión no existía en el futuro. Debe haber sido la influencia aburrida que se reflejaba mucho en ese episodio en especial, con la tripulación militarizada de la Enterprise.
La televisión en nuestros planetas está vivita y coleando. Es un medio artístico y de comunicación unido a los procesadores, medio transformado, naturalmente por la interacción y el multimedia. Pero si desapareciese, el 80% de nuestra cultura se iría con ello.
También existe las grabadoras de vídeos, sin embargo, en nuestro caso, lo que tocamos son cubitos de media pulgada, en lugar de los tubos que usan en Star Trek. Aunque hay que darles crédito a los productores de Star Trek por su imaginación alternativa. La televisión actualmente es un mini-cuarto holográfico sin sustancia sólida alguna. El cuarto holográfico sólido de Star Trek, sin embargo, es otra opción válida, pero no para programas. Es más, es el primer paso hacia la reconstrucción física del reagrupamiento atómico.
Ralph Rewes:
¿Qué cosa es reagrupamiento atómico?
Sr. Armluz:
Algo que vosotros pronto descubriréis, una ley cósmica que no permite a nada en el universo estar congelado en una forma particular de manera permanente. No permite esta ley física que nada mantenga una forma determinada por más de cierto período de tiempo.
Este problema comienza cuando las formas de vida comienzan a tratar de conservar objetos y cosas hacia las cuales profesan cierta fascinación, en museos e instituciones similares. Cuando nosotros en el pasado avanzamos enormemente en este campo y comenzamos a recrear objetos de arte que consideramos valiosos con materiales casi indestructibles el resultado fue inesperadamente caótico.
Ralph Rewes:
¿Qué pasó?
Sr. Armluz:
Cosas rarísimas. Empezaron a surgir agujeros negros en toda partes, el medio ambiente se desequilibró, la atmósfera se resquebrajaba cualquier cosa. Para reestablecer el balance y el orden, después de larguísimas investigaciones llegamos a la conclusión de que teníamos que detener es esfuerzo por tratar de congelar las cosas en tiempo. Al mismo tiempo se descubrió una forma de hacerlo para preservar lo que queríamos.
A esa solución se le llamó reagrupamiento atómico. Funciona así: hacemos una copia computarizada a nivel atómico del objeto en cuestión. Destruimos el objeto y lo reconstruimos. Ese proceso hay que repetirlo cada cierto tiempo. Los átomos de cualquier cosa tienen que dejarse en libertad o se provoca una situación molecular caótica.
Ralph Rewes:
¿Ustedes aplican ese procedimiento a viviendas, vehículos, productos de consumo, etcétera?
Sr. Armluz:
En efecto, particularmente a esas cosas que has mencionado. Por lógica, el reagrupamiento acelera el progreso. Consecuentemente, la gente reagrupa sus casas y todo lo que les gusta cada cinco años terrestres un período razonable.
Ralph Rewes:
¿Han podido ustedes resolver el problema ecológico? ¿Se pueden reagrupar los seres vivos?
Sr. Armluz:
Tratar de reagrupar los seres vivos no es una cosa sabia. Las formas de vida siguen ciertos patrones cósmicos con los cuales no nos gusta jugar. No queremos ir tan lejos. Pero sí pudimos reestructurar las áreas de vida de nuestros planetas (tres en nuestro sistema).
Permíteme un comentario. En nuestra civilización hay cientos de diferentes países con diferentes idiomas y culturas. La mayoría de los planetas en este universo son así, no como Star Trek los describe, donde sólo ven un país con una dictadura global (o dos, tal vez), reinos y otras cosas ridículas en un futuro, por planeta.
La unidad no es posible con una inteligencia avanzada. También hay diferentes formas de vida inteligente, no sólo humanoides como yo. Tenemos grizke (unas criaturas en forma de aves, muy sensibles, mi mejor amigo - no amante - es un grizku). También hay uskle (criaturas marinas con extraordinaria capacidad telepática, que me recuerdan a vuestros delfines).
Pero volviendo a la ecología. Para proteger a nuestros planetas, en realidad entidades vivas, decidimos designar grandes masas de tierra y cercarlas de las formas de vida inteligentes. Los seres inteligentes a partir de ese momento estaban circunscritos a vivir en grandes ciudades cubiertas por burbujas artificiales.
En el caso de los uskle, se hicieron reservas océanicas para ellos. Finalmente, los planetas se vieron cruzados por pasajes cubiertos de poderosos cristales entre ciudad y ciudad. El cristal, krumu, como es casi indestructible tiene que ser reagrupado cada diez años.
Ralph Rewes:
¿Está usted en algún tipo de misión oficial?
Sr. Armluz:
Para nada. No hay gobierno en mi tierra, como lo tenéis vosotros aquí. Nosotros solamente seguimos leyes, no líderes. No hay grupos gobernantes. Por consiguiente, yo estoy aquí por mi cuenta. Todo lo que necesité fue ayuda científica para abrir una «puerta» hacia la Tierra ¡y aquí estoy!
Ralph Rewes:
¿Quiere usted decir que usted puede estar aquí en la Tierra y en un segundo regresar a su planeta?
Sr. Armluz:
Exacto. No estaría yo aquí sin esa puerta. La Tierra es un lugar muy peligroso, más peligroso que en las reservas de animales salvajes en Kerajl. Yo aquí jamás saldría sin mi protector atómico corporal. Además, nadie sale o entra en este apartamento sin mí, y a menos que programe el escudo atómico.
Ralph Rewes:
Oh, por eso es que tuve que esperar afuera por usted para poder entrar Otra pregunta. Yo vine tenía un terrible catarro, pero en el momento que entré aquí, éste ha desaparecido.
Sr. Armluz:
Por supuesto. Ves, la puerta de este apartamento actúa como un descontaminador, cuando entras, la puerta mata a todos los organismos que no sean simbióticos a tu cuerpo. Estás como nuevo.
Ralph Rewes:
¿Cómo se llama su planeta?
Sr. Armluz:
Planetas. Son tres: Novajr, Molbéjn y Silhuájn. Colectivamente se les llama Kerajl a los tres. Pronuncia bien la j. Yo soy de Novajr.
Ralph Rewes:
Una última pregunta, Sr. Armluz. Puesto que usted puede ir y volver a su gusto ¿dónde pasa la mayor parte del tiempo, aquí o allá?
Sr. Armluz:
En la tierra la mayor parte del tiempo, pero no aquí en este apartamento. Vivo bajo el mar. Una tranquilidad fascinante. A lo mejor un día te invito allí. Tengo equipos que funcionan mejor bajo agua para captar todas las señales de radio y televisión de todo el mundo. Permíteme acompañarte a la salida. A propósito, este apartamento va a estar vacío mañana. Así que puedes publicar esta entrevista, si quieres, pero como ciencia ficción. ¡Que tengas unas muy buenas noches!
Ralph Rewes:
Hasta pronto. Otra cosa, Sr. Armluz. ¿Podría darme una prueba irrefutable para mí de que usted es verdaderamente un extraterrestre?
Me la dio. Era de los Bajos.
|